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Ejercicio, Moda vs salud ¿Rabdomiolisis?

El entrenamiento adecuado conduce a un mantenimiento o mejora de la salud y el rendimiento deportivo. ¿Cómo nos estamos entrenando? Crossfit, spinning, running, TRX, electroestimulación, yoga son algunos de los métodos para atender a la creciente demanda de personas con ganas de ponerse en forma. Ante estas nuevas o renovadas tendencias, la elección sobre qué tipo de actividad física realizar puede verse influenciada.

La importancia del ejercicio físico es vital para la salud y calidad de vida de las personas, pero la manera de ejercitarnos debe ser seleccionada, individualizada y adaptada a cada persona, para alcanzar así sus objetivos de salud y/o de rendimiento con la máxima eficacia y seguridad posible. El hecho de realizar un esfuerzo extremo en el entrenamiento puede ser el desencadenante de una rabdomiólisis: por eso es tan importante que nos pongamos siempre en manos de profesionales cuando realizamos actividad física.


Tenemos que tener en cuenta, además, que un “esfuerzo extremo” no es el mismo para todos: puede que correr maratón, a pesar de ser una actividad con un gran volumen de esfuerzo, no sea percibido así por una persona bien entrenada. Mientras que para un alguien que lleva una vida sedentaria una sesión de una hora de ejercicio a niveles demasiado altos puede dar lugar a roturas musculares importantes.


Lo importante aquí es llevar tu propio ritmo, por ejemplo, si se empieza de cero, es preferible “ponerse en forma para correr que correr para ponerse en forma”. Debemos tener cuidado con estás tendencias, es verdad que son una manera divertida y novedosa para hacer ejercicio, pero exigir a nuestro cuerpo cuando no esta listo puede ponerlo en riesgo, la rabdomiolisis es un ejemplo de esto.


La rabdomiólisis es un síndrome que conduce a muerte de las células del músculo esquelético; es el resultado del daño muscular y de la liberación del contenido celular al torrente sanguíneo. Las causas suelen ser diversas o, pero últimamente han aumentado los casos por ejercicio excesivo. Entre las causas están las traumáticas, isquémicas, farmacológicas, tóxicas, metabólicas o infecciosas.


Para mejor entendimiento estas se pueden dividen en:

  • Causas hereditarias: relacionadas principalmente con la falta o de ciencia de enzimas que participan en el catabolismo de macromoléculas (como hidratos de carbono y lípidos)

  • Causas adquiridas: traumáticas y no traumáticas.

Las traumáticas son las que causan lesión muscular directa (ejercicio intenso, síndrome de aplastamiento, accidentes) Mientras que las no traumáticas son las más comunes e incluyen abuso de alcohol, medicamentos, convulsiones, deshidratación y estado de coma.


El entrenamiento físico paulatino disminuye el riesgo de padecer rabdomiólisis; sin embargo, la ausencia de adaptación al calor, sudoración profusa, falta de reposición de líquidos adecuada y temperatura ambiental elevada pueden dar lugar a la rabdomiólisis y a una de sus complicaciones más importantes: insuficiencia renal aguda. Cuando el músculo sufre daño, una proteína llamada mioglobina es secretada en el torrente sanguíneo. Esta es luego filtrada fuera del cuerpo por los riñones. La mioglobina se descompone en sustancias que pueden dañar las células renales.


La triada clásica de síntomas incluye dolor muscular, debilidad y orina oscura. Pero los síntomas también pueden disminución de la producción de orina, debilidad generalizada, sensibilidad muscular, rigidez o dolor muscular, taquicardia, vómito y convulsiones. El desenlace clínico varía dependiendo de la magnitud del daño renal. Las personas con casos más leves pueden retornar a la actividad normal al cabo de unas semanas a un mes. Sin embargo, algunas continúan teniendo problemas con la fatiga y el dolor muscular.


La rabdomiólisis se puede evitar:

  • Tomando mucho líquido después del ejercicio agotador.

  • Descanso necesario

  • Eliminando las prendas de vestir adicionales o estrategias para sudar

  • El entrenamiento progresivo y con indicaciones dirigidas por profesionales

  • Con una buena alimentación e hidratación

El ejercicio es una reconocida causa de este síndrome, sin embargo era visto entre maratonistas, levantadores de pesas y personas que realizan ejercicios militares. Sin embargo últimamente se ha visto en “principiantes”, principalmente en spinning. Por esta razón se realizo un estudio de 9 casos de rabdomiolisis después de una sesión de spinning quienes presentaron el mismo factor desencadenante y se concluyo que, s bien suele verse en pacientes que inician un nuevo ejercicio, también en personas con entrenamiento previo, por lo que es importante informar a los que deseen iniciar actividades que requieran un esfuerzo físico extenuante, para iniciar siempre en forma gradual.


Fuentes consultadas:

1. Khan FY. (2009) Rhabdomyolysis: a riview of the literatura. neth J meth 67:272-83

2. AE Morales-Hernández, RR Pérez-Rodríguez, DR Hernández-Salcedo, R Valencia López. Rabdomiolisis por ejercicio [Internet]. Medigraphic.com. 2016 [ 5 February 2020]. Disponible en: https://www.medigraphic.com/pdfs/medintmex/mim-2016/mim165l.pdf

3. P. Henares García. Rabdomiólisis secundaria a ejercicio físico en un gimnasio [Internet]. Vol. 38 Num.1 53:55. 2012 [cited 5 February 2020]. Available from: https://www.researchgate.net/profile/Javier_Montero-Tinnirello/publication/24400627_Rhabdomyolysis_caused_by_spinning_in_nine_patients/links/575f0d9008ae414b8e54879f/Rhabdomyolysis-caused-by-spinning-in-nine-patients.pdf



Si quieres saber más información les comparto 3 artículos que hablan sobre el tema:

(Revísalos en los en los links a continuación)






































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